musica

“Take me to church” by Hozier (music video)

A veces los mejores videos no son los más elaborados, si no los que saben unir música, imagen y emoción.

La mezcla de Hozier con David Lachappelle y Sergei Polunin no necesita nada más.

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SERIAL, la realidad supera la ficción

serial-people-map-1Durante las últimas semanas había escuchado mucho hablar de SERIAL tanto a través de críticos de televisión, como de twitter, pasando por El País.

El concepto es muy básico: a través de diez capítulos semanales se sigue la trama de un asesinato ocurrido en 1999 en Baltimore. Diez capítulos en que la narradora detallará cada uno de los movimientos de los personajes protagonistas, lo que hicieron, lo que no hicieron, sus coartadas, sus puntos oscuros, lo que ocurrió durante el juicio, la repercusión del caso, etcétera.

Entonces, ¿qué aporta SERIAL si se parece a cualquier otra historia policíaca? Pues que lo que nos cuenta Sarah Koenig (la narradora y periodista) es VERDAD. El asesinato de Hae Min Lee en manos de su ex-novio Adnan Syed en un aparcamiento de la cadena de tiendas BEST BUY en Baltimore ocurrió realmente en 1999.

Lo que hace que SERIAL nos atrape y que queramos escuchar cada uno de los podcast que componen su primera temporada, es que Sarah Koenig es capaz de, a partir de los datos de la época, de las entrevistas grabadas y las nuevas conversaciones que ha mantenido con las personas implicadas y, sobre todo, a partir de sus reflexiones, crearnos dudas sobre si realmente Adnan Syed fue el asesino o no. Porque existen muchas lagunas, muchos elementos que son contradictorios y Adnan siempre ha afirmado que él no fue quien mató a su ex-novia.

En Estados Unidos SERIAL ha sido una completa revolución. Los podcast se han estudiado en colegios, universidades y el programa, pese a ser un PODCAST (es decir, se descarga de manera gratuita) ha conseguido en muy pocos días reunir el dinero suficiente para llevar a cabo la segunda temporada.

Si se domina el inglés de manera fluida y se tiene ganas de seguir la investigación que ha desarrollado Sarah Koenig, SERIAL se puede escuchar en el siguiente enlace: http://serialpodcast.org/

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Personal

La lucha del todo gratis (o el caso cultura vs. Airbnb/Uber)

A ver, ¿cuánta gente se ha descargado series de televisión este año? ¿Películas? ¿Música? ¿Libros? Si la respuesta es: “yo nunca me he descargado nada”, probablemente sea mentira. Estamos en un país donde la picaresca siempre ha existido (de “El lazarillo de Tormes” hasta Undargarin y Bárcenas).

Cuando llegó internet, nadie supo predecir lo que ello iba a implicar. Era un lugar todavía por explorar, por descubrir. Poco a poco se empezó a construir un sistema de intercambios de archivos, sobre todo de productos culturales: fueron apareciendo programas tipo Napster (para compartir archivos de mp3 entre usuarios) y, más tarde, todos los buscadores y programas de descarga de archivos torrent. Pero sólo unos pocos vieron que eso era peligroso. Total, ¿qué importa si los consumidores descargan gratuitamente películas, series y música? Los pobres artistas viven de las subvenciones, es una industria que no interesa a nadie.

Pero luego vinieron las páginas que ponían en contacto a gente que, libremente, compartía casa para que los turistas que visitaban la ciudad X pudiesen alojarse en su hogar pagando mucho menos que lo que costaría una habitación de hotel. O conductores que ofrecían su coche a otros usuarios que tenían que viajar al sitio Y lo hiciesen de una manera más barata que pidiendo un taxi.

Ah. ¡Eso es diferente!

Nadie puede tocar el la industria del turismo, ni la del transporte. Ahí hay muchos intereses políticos y económicos para que vengan cuatro inútiles de internet y trastoquen el sistema. ¡En este caso sí que tenemos que perseguir las páginas que ofrecen estos servicios! ¡Vamos a multarlos! ¡Vamos a ir casa a casa por todo un vecindario y llamaremos al timbre, inspeccionaremos cada casa y descubriremos si la alquilan de manera legal o ilegal.

¿No da que pensar?

Cuando se ha tocado algo que genera mucho dinero a los gobiernos, éste ha utilizado todo su poder para intentar eliminarlo. Probablemente porque estas plataformas (AirBnb o Uber, por poner dos ejemplos muy famosos) podía provocar un descenso de ingresos en las arcas del estado y además los grupos hoteleros y las asociaciones de taxistas deben haber presionado al gobierno para que hiciese algo para eliminar el problema de raíz.

Pero, volvamos al mundo de la industria cultural. A pesar de que el mundo de la cultura ha estado reivindicando una lucha contra la piratería, nadie ha movido un dedo para intentar frenar o buscar alternativas al “todo gratis”. ¿Por qué? Yo diré la respuesta: la industria de las telecomunicaciones.

El usuario está dispuesto a pagar 50 euros mensuales para que su red teléfonica descargue en pocos segundos ese capítulo de esa serie de la que todo el mundo habla. Y el usuario también está dispuesto a pagar 500 euros por una tableta donde poder disfrutar de ese producto descargado de manera gratis. Pero que nadie le hable de pagar 7 euros por ir al cine, ni 3 euros por ver esa película en una plataforma legal y no se te ocurra pagar un euro por una canción o cinco euros por un e-book. Ah no! No piensan pagar por eso, que para algo lo pueden descargar gratis y verlo en su pantalla 3D 4K recién comprada o en su Ipad Air de última generación.

Hasta que nadie explique realmente que el “todo gratis” no existe, sino que simplemente se están aprovechando de la excusa del “todo gratis” para vender más móviles, más tablets, más megas por segundo, más discos duros, más televisores… la industria cultural no tendrá solución.

Sólo espero que no llegue el día en que la gente que producimos contenido audiovisual/cultural no desaparezcamos… porque si eso ocurre, ¿para qué tanto aparatito si no habrá nada que ver/leer en él?

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