Críticas, películas

Los amantes pasajeros

foto-carlos-areces-en-los-amantes-pasajeros-2-041Cada vez que llega una película de Almodóvar digo lo mismo: A mí, sus películas, no me gustan. No conecto, su estilo me tira bastante para atrás. Sus personajes tan exagerados, tan lejos de la realidad no me parecen creíbles. Sus tramas son demasiado extravagantes. La última que me gustó de él fue “Volver” y precisamente porque considero que era una de sus películas donde los personajes eran más redondos, más reales, más cercanos.

“Los Amantes pasajeros” lo tiene todo para ser una gran película: grandes actores, una idea inicial muy buena (una serie de personajes se quedan encerrados en una avión con una avería y no saben si van a sobrevivir o no) y un tono que podría convertirla en un éxito instantáneo. Sin embargo, “Los Amantes Pasajeros” se queda en un quiero y no puedo. Se queda en una película que nace ya pasada de moda. Pretende ser moderna y transgresora y lo único que consigue es ser superficial y antigua (como si el humor no hubiese evolucionado desde la movida madrileña, como si no hubiese ya el post-humor chanante).

La primera escena con Penélope Cruz y Antonio Banderas ya nos indica que esta película va a fracasar. Sobreactuados, exagerados, sin gracia, sin capacidad de sorprender. Es una pena porque con el grado de actorazos que aparecen en el film, hay muy pocos que se lleguen a salvar. Si acaso, los tres azafatos, que son lo mejor de la película y, por encima de todo, Carlos Areces, que es fantástico y que consigue que te rías con sus gestos y sus miradas (Carlos Areces es una persona que entrando por una puerta ya hace gracia. No sé cómo lo consigue, pero es un genio.)

Lo que me sorprende es que, pensando que Pedro Almodóvar siempre se ha auto-considerado un buen guionista, últimamente sus películas flojeen tanto precisamente a nivel de guión. Diálogos flojos, situaciones aburridas y, en esta película, conversaciones que no atrapan y que parece que no tengan ninguna intención ninguna. ¿Cómo te vas a preocupar por unos personajes tan poco definidos, tan poco desarrollados, tan cariacturizados?

En fin, una película que se vendió muy bien a través de un fantástico trailer, a través de un fantástico casting, a través de un sistema de marketing maravilloso, pero que al llegar a las pantallas ha hecho que, por una vez, Boyero tenga razón.

Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s